Victor Laurencena

13 de Enero de 2021

dislipidemia

Actúa como un enemigo silencioso. Es progresiva y no ocurre de un día para el otro; pero cuando llega, la dislipidemia puede provocar condiciones graves como infartos, en especial en adultos mayores.

A veces, el mejor remedio es la información. Eso es algo especialmente cierto en este caso.

Por eso queremos compartir contigo 7 cosas que debes saber sobre la dislipidemia. Toma nota, ¡y aprende sobre la dislipidemia y cómo prevenirla!

1. Qué son los lípidos 

Para hablar de la dislipidemia, primero debemos explicar brevemente qué son los lípidos.

Los lípidos son sustancias orgánicas presentes en el cuerpo humano, y las dos clases más importantes son el colesterol y los triglicéridos.

Ambas son fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo.

Son tan necesarias, que entre sus tareas se encuentran funciones esenciales como formar la membrana que protege a las células, ser materia prima para producir hormonas y ayudar a mantener la temperatura corporal.

Sin embargo, cuando los niveles de lípidos superan cierto límite, todo cambia. Los lípidos comienzan a ser una amenaza para la salud. Entonces, se habla de dislipidemia.

2. Qué es la dislipidemia

La dislipidemia (también llamada hiperlipidemia) es un aumento excesivo en la concentración plasmática de los lípidos en la sangre.

Esto puede ser ocasionado por el incremento de los niveles de colesterol (hipercolesterolemia) o de triglicéridos (hipertrigliceridemia), o por una disminución del colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad (HDL).

Por ello, la dislipidemia es un trastorno asociado a una gran cantidad de enfermedades crónicas, como la hipertensión, la diabetes mellitus, la obesidad, los accidentes cerebro vasculares y los infartos.

3. Qué causa la dislipidemia

Existen dos tipos de dislipidemias en función de sus causas: las primarias y las secundarias.

Las dislipidemias primarias son ocasionadas por mutaciones genéticas que suelen ser hereditarias, por lo que generalmente aparecen en pacientes jóvenes.

Estas mutaciones afectan la forma en que el cuerpo metaboliza los lípidos, lo que puede ocasionar que se produzca un exceso de colesterol o que no se lo elimine correctamente.

En cuanto a las dislipidemias secundarias, suelen aparecer en adultos y adultos mayores, ya que están asociadas a un estilo de vida poco saludable y a otros trastornos.

Las causas más frecuentes de dislipidemias secundarias son:

  • Sedentarismo.
  • Ingesta excesiva de grasas saturadas.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Tabaquismo.
  • Hipotiroidismo.
  • Diabetes mellitus.

4. Síntomas de la dislipidemia

La dislipidemia es un trastorno traicionero, ya que no suele presentar síntomas. Cuando se manifiesta, ya es tarde, y solo lo hace a través de enfermedades asociadas y otras complicaciones.

Solo en ocasiones, cuando el nivel de dislipidemia es particularmente alto, la grasa se puede depositar debajo de la piel en los tendones, formando unos bultos conocidos como xantomas.

En otras ocasiones, pueden aparecer una sensación de hormigueo o ardor en las manos y pies, dificultades para respirar o dolor abdominal.

De todos modos, es importante resaltar que la dislipidemia no suele presentar ningún tipo de síntoma. Por lo tanto, es fundamental estar alertas, en especial los adultos mayores.

5. Cómo es el dislipidemia

Para poder diagnosticar este trastorno, es necesario tener en cuenta el historial familiar del paciente y realizar un análisis de lípidos en sangre.

Es decir, solo a través del laboratorio es posible determinar si se ha superado los niveles normales de colesterol y triglicéridos.

6. Tratamiento: Dieta para dislipidemia

Cada tratamiento deberá darse en función del paciente. Se deben tener en cuenta su historial médico y el grado de avance del trastorno.

De todo modos, el tratamiento principal suele ser a través de una mejora en la calidad de la dieta del paciente. Dislipidemia y nutrición van de la mano.

Para ello, la dieta para la dislipidemia promueve el consumo de fibra alimentaria y disminuye el de grasas saturadas, entre otros cambios en los hábitos alimenticios.

En pacientes con alta concentración de colesterol se puede recurrir a la medicación para controlar la evolución de la enfermedad.

7. ¿Se puede prevenir la dislipidemia?

Sí. La forma de prevenir la dislipidemia es adoptando hábitos de vida saludables. Por ejemplo:

  • Reducir el consumo de grasas de origen animal.
  • Aumentar el consumo de frutas, verduras y cereales integrales.
  • Cocinar al vapor, en lugar de freír.
  • Mantener un peso saludable.
  • Realizar actividad física con frecuencia.
  • Evitar el consumo de tabaco y alcohol.

Bueno, ahora sabes sobre la dislipidemia mucho más que antes. Como dijimos, la información es la mejor forma de prevenir este trastorno.

Si eres un adulto mayor o tienes a uno en tu familia, en Vitae podemos ayudarte.

Nuestros servicios incluyen chequeos médicos a domicilio en Panamá, algo especialmente importante para prevenir la dislipidemia.

Somos una empresa especializada en el cuidado de adultos mayores, así que no dudes en contactarnos.

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